Pandora Mirabilia | Género y comunicación

Conciliación y cuidados


En la sociedad en que vivimos la sostenibilidad de la vida se ha supeditado a la productividad económica. Los cuidados, tanto afectivos como materiales, que son el sostén de la actividad económica y de cualquier actividad humana, han sido tradicionalmente asignados a las mujeres a la vez que han sido minusvalorados. Cuando las mujeres deciden dedicarse a diversos trabajos y dedicar gran parte de su tiempo al trabajo remunerado, se plantea desde las políticas públicas el tema de la conciliación, y se hace de un modo peligroso al entender las medidas de conciliación como algo que sólo compete a las mujeres, que buscan múltiples estrategias para poder mantener su presencia en el ámbito laboral. La economía mercantil sigue sin hacerse cargo de los cuidados, la productividad se mantiene a costa de las dobles, triples o múltiples jornadas que asumen las mujeres (ausentes y presentes en la esfera mercantil y la reproductiva); también a costa de la externalización del trabajo de cuidados en otras personas (mayoritariamente mujeres migrantes) ; del estrés y el impacto sobre la salud de las personas.

Consideramos que la conciliación entre vida personal y vida laboral no compete sólo a las mujeres, sino a hombres y mujeres, y supone una reorganización del reparto de cargas y responsabilidades en el ámbito familiar y doméstico, así como una revalorización social de los cuidados de las personas. Hablamos de corresponsabilidad a la hora de buscar un modelo de trabajo y de vida donde se compartan entre todas las personas las responsabilidades en la toma de decisiones, la planificación y el desarrollo de todas aquellas tareas de atención y cuidados y de mantenimiento de la vida cotidiana. La sostenibilidad de la vida que está en la base de la sociedad debe ponerse en primer término de la organización social, como primer paso para terminar con la desigualdad entre mujeres y hombres, y como elemento imprescindible en la búsqueda del bienestar de todas las personas y del entorno que habitamos.

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